EL GUIRIGAY FINANCIERO

En pleno barullo y guirigay financiero por la conversión de las cajas en bancos (o bancarización de las cajas), me encuentro con la ceremonia de la confusión protagonizada por ABERTIS, el poderoso conglomerado español de concesiones de infraestructuras y telecomunicaciones (autopistas, satélites, televisión, aeropuertos, etc.), señalado como el botín económico más apetitoso para los depredadores ACS y La Caixa.

Para capturar ABERTIS han ideado una estrategia que parece sacada de la chistera de un mago. Como entre La Caixa y ACS, los dos socios de control de ABERTIS disponen de la mayoría de acciones, pero no su totalidad, han pensado en lanzar una OPA. Aunque esto significa disponer de liquidez y esa liquidez la van a adquirir vendiendo parte de sus acciones a un tercer socio con el que van a crear una sociedad conjunta que es la que lanzaría la OPA por el 100% de la empresa. Este socio es el fondo de capital riesgo británico (venture capital fund) CVC, especialista en lanzar OPAs por grandes empresas que luego cuartea y vende haciendo buena la máxima de que la suma de las partes es más rentable que el todo; pero que no dispone de ningún fondo y, por tanto, tampoco arriesga aunque nominalmente parece lo contrario.

Así pues tratan de constituir un holding hiperendeudado, participado por La Caixa, a través de Criteria CaixaCorp (accionista de referencia en Repsol, Gas Natural, Aguas de Barcelona, Telefónica y Abertis entre otras empresas con las que cotiza en bolsa); por la constructora ACS cuyos propietarios son Florentino Pérez (Presidente del Real Madrid), los March (de la saga familiar que financió la guerra a Franco) y los Albertos (Cortina y Alcocer, famosos por su divorcio de las hermanas Alicia y Esther Koplowitz y por su condena por el caso Urbanor –Kio-, aunque nunca entraron en la cárcel), y la firma inglesa CVC.

Y es un holding hiperendeudado porque esta firma CVC necesita capital con el que comprar las acciones de sus socios y lanzar posteriormente la OPA en su compañía. Y ese capital lo calcula en unos 7.000 millones de euros que aportarán unos catorce bancos (entre ellos el Santander y el BBVA), mediante un banco italiano intermediario de la operación, Mediobanca, y cuyo presidente en España es Borja Prado Eulate, también presidente de ENDESA, es decir, presidente de la competidora de IBERDROLA, cuyo principal accionista es el presidente de ACS, Florentino Pérez, que se encuentra en estos momentos pleiteando en los tribunales por un puesto en el Consejo de Administración. De hecho se dice que Florentino quiere vender parte de sus acciones en ABERTIS al fondo CVC con el fin de tener liquidez para optar al 20% de IBERDROLA y así hacerse con el control del Consejo de Administración. Pero hay otras voces que señalan que ACS como CVC nunca arriesgan capital, sino que viven a golpe de crédito bancario para sus operaciones especulativas, y que ahora mismo ACS tiene que devolver, principalmente al Santander y al BBVA (en 2010, 2.000 millones; 5.000 en 2011 y 3.000 en 2012); y como además ACS vendió FENOSA (su empresa de energía) a Gas Natural (en la órbita de Criteria CaixaCorp), no puede esperar dividendos por ese lado y la venta de acciones en ABERTIS puede ser un acto desesperado más que calculado.

El tercero de este holding hiperendeudado que quiere hacerse con el total de ABERTIS para trocearlo y sacarle el máximo de plusvalías (tiene que empezar a devolver los 1.250 millones de euros aportados por el Fondo para la Reestructuración Ordenada Bancaria –FROB- en dos años por su reciente unión con otras cajas), es La Caixa cuyo presidente y ahora también de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), es Isidro Fainé. Este hombre que empezó como director de recursos humanos de una entidad con pedigree riojano (la banca Herrero y Riva), ocupó la presidencia de ABERTIS y también la vicepresidencia de Telefónica. Precisamente en la CECA se encuentra como vicepresidente un amigo suyo, el señor Rodrigo Rato, que ya en Criteria como también en el Santander, se encontraba como consejero externo desde la presidencia del Consejo Asesor Internacional, tras su salida en 2007 de la presidencia del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El señor Rodrigo Rato, actual presidente de Caja Madrid (entidad a la que se ha sumado Caja Rioja), es amigo de Isidro Fainé, amistad demostrada con la invitación en mayo a la boda del hijo de Fainé, Xavi, un joven economista que migrará a uno de los estados de Carolina (EEUU) para adquirir competencia suficiente. Es un destino similar al de la duquesa de Palma, la infanta Cristina que también fue invitada a la boda. No olvidemos que la infanta fue hasta este momento directora de la Obra Social de la Fundación La Caixa, pero es en EEUU donde mejor servirá a sus intereses.

Así que en este guirigay financiero se mezclan intereses económicos, empresariales, financieros, políticos y religiosos (aunque no hablaré sobre las confesiones a las que se adscriben cada uno de los interpelados en esta salsa), pero sigo sin saber quién se quedará con ABERTIS y qué hará con una de sus concesiones de autopistas AVASA, por la que empecé a introducirme en este laberinto. La solución a no más tardar en las páginas sepia de los periódicos, un día de estos, en otoño.

EL NEGOCIO DE LA AP-68

Esta historia sobre el negocio de la AP-68 comenzó a gestarse en mi cabeza recordando aquel diciembre de 2008 cuando ABERTIS acordó la compra de activos de ITÍNERE por 621 millones de euros. Entre otros activos se encontraba el 50% de Autopista Vasco-Aragonesa, S.A. (“AVASA”), concesionaria de la autopista AP-68 y en la que ABERTIS  ya controlaba el otro 50%. Esta autopista fue construida por AVASA (un consorcio constituido por bancos y cajas con mayoría del BBVA), entre 1973 y 1979 y tenía una concesión de 22 años que finalizaba en noviembre de 1998. Este consorcio sólo tenía que acreditar un capital social del 10% de la inversión total prevista, pues el resto se gestionaba con créditos blandos y avales del Estado hacia el mercado de capitales, todo ello soportado por la emisión de deuda pública, la misma que dichos mercados de capitales exigen en estos momentos al gobierno de España que amortice rápidamente a costa de los trabajadores españoles.

Como la concesión hasta 1998 resultaba escasa para la voracidad de AVASA consiguió una prórroga hasta noviembre de 2011, y como todo beneficio es poco para el capital, en 2000 el gobierno de Aznar amplió la concesión hasta 2026 haciendo imposible su rescate, medida que fue duramente criticada por el gobierno del País Vasco y por el gobierno de Aragón que al menos consiguió liberar la autopista desde Gallur hasta Alagón salvando la circulación por Zaragoza. El gobierno de La Rioja presidido por Pedro Sanz no podía permitirse protestar las decisiones de su líder y acató la decisión con entusiasmo partidista.

Aprovechando esta coyuntura de concesiones que van más allá del medio siglo (53 años), el BBVA vendió AVASA a ABERTIS y a SACYR obteniendo una plusvalías de 240 millones de euros. Ya en 2008, cuando SACYR vende su 50% a ABERTIS, su presidente, Luis F. del Rivero declaró que desde que adquirió las acciones de BBVA en 2000, éstas se habían revalorizado 22 veces más. Todos ganaban a espuertas con la AP-68, y hasta ese momento los negocios financieros con la colaboración de los gobiernos estaban saliendo redondos.

ABERTIS, en su afán de ser un referente mundial de las comunicaciones (la mayor concesionaria de carreteras, la red de distribución de la señal de televisión terrestre, satélites –Eutelsat e Hispasat-, e intereses en treinta aeropuertos de nueve países), se había lanzado de lleno a la hegemonía en alguno de estos campos, por lo que los problemas de AVASA por el descenso en el tráfico de vehículos apenas suponían un pequeño picotazo en los resultados finales. AVASA había observado que la intensidad media diaria registrada en 2009 había alcanzado los 13681 vehículos/día y esto suponía un descenso del 7,1% respecto a 2008; ya en 2008, el descenso había sido de un 16,8%, por lo que urgía adoptar nuevas estrategias que corrigieran y compensaran esta pérdida de vehículos en circulación. Entre otras se encuentra la adoptada para el tramo riojano y principalmente la liberación del tramo logroñés.

Primero conveniaron con el gobierno riojano la amortización de un peaje corto que aliviara el paso de vehículos por la ciudad de Logroño y posteriormente lo fueron ampliando hasta tomar todo el territorio riojano (ya saben que recorridos en el día y por el sistema de Via-T). Como eso es demasiado oneroso para el mismo gobierno regional que había admitido la prórroga de la concesión hasta 2026, se empezó a exigir la participación del gobierno nacional, que sometido a las presiones electorales, decidió apoyar la liberación de tramos de autopista mediante su cofinanciación. De este modo, y pese a que no tenga vehículo o no circule por la AP-68, cualquier riojano estará colaborando hasta tres veces en los beneficios de AVASA, una mediante la emisión de deuda pública; dos mediante los presupuestos del gobierno regional y tres, a través de los presupuestos generales de la nación.

Así, no me extraña que se multiplique el valor de las acciones de AVASA, hoy propiedad de ABERTIS y dentro de poco vaya usted a saber de quien, si tal y como se anuncia, ABERTIS cae en manos del fondo capital riesgo (CVC) que ni tiene capital ni se arriesga.