DESASOSIEGO

Llevamos varios días en los que notamos cierto malestar y no sabemos atribuirlo a alguna situación en particular. Puede ser que el cambio horario nos haya alterado algo más de lo habitual, pero lo cierto es que el cambio se produjo a finales de marzo y ya nos hemos hecho a la nueva rutina del periodo estival. Esto también nos puede hacer pensar que ha sido con la llegada de la primavera y el aumento de la luz, la causa de que suframos cambios hormonales que alteran nuestro estado emocional, aunque sería más propio de estos cambios el aumento de la energía, la vitalidad y por añadidura la alegría.

 Entonces, a qué se puede deber nuestra inquietud, nuestra desazón de estos días. Puede ser que los problemas de carácter económico sean el origen de esta intranquilidad que nos acompaña, como ocurre con la subida de los tipos de interés hipotecario, o quizás la inflación, principalmente con la subida de los precios de los alimentos básicos que nos invita a repensar la cesta de la compra y el menú cotidiano. La verdad, es que todos los problemas económicos en su conjunto nos producen esa sensación de ansiedad con la que nos levantamos de la cama, mal dormidos, o no habiendo descansado suficientemente como para disponer de la energía necesaria con la que afrontar los nuevos días.

Y si atendemos a las noticias, estoy seguro que siempre nos dejan un poso de intranquilidad, aunque no nos atañan personalmente pero sí indirectamente, como ocurre por ejemplo con las predicciones del tiempo, la sequía y el cambio climático, o con la política verde y la ecología, que ya no va  a tener representación electoral en las elecciones del 28 de mayo por exigencia de IU en su acuerdo con Podemos, y que en definitiva deja la lucha contra el cambio climático que debería ser de carácter transversal y prioritaria, como un mero adorno programático, o incluso puede que ni siquiera aparezca.

En definitiva, son muchos las causas de ese malestar que no logramos situar, y por las que no tenemos paz ni reposo y sí desasosiego.

HASTÍO

¿Cómo podríamos definir el periodo electoral compuesto por cuatro años de deslegitimación de los gobiernos electos para demandar nuevas elecciones? Y cómo a cuatro años de falta de acuerdos y consensos en la elaboración y aprobación de proyectos de ley. Y cómo a cuatro años de propaganda electoral en todo tipo medios, desde los escritos hasta los audiovisuales, pasando por las redes, donde podemos ver que ya se utilizan hasta programas automatizados (los ya cotidianos “bots”), para insultar, ultrajar y difamar, o bien para alabar, elogiar y ensalzar a enemigos o amigos según sea la orientación política del programador, bien sea este autónomo o a sueldo. Yo lo interpreto por sus consecuencias, que son las del hartazgo.

¿Y cómo definir el cuarto año de esos periodos cuatrienales, señalado como el año de las elecciones municipales, autonómicas (aunque en esta ocasión libran Galicia, Euskadi, Catalunya, Andalucía y Castilla y León, que ya pasaron por la urna en su momento), y generales?. Pues yo diría que, como cuando hablamos del día de la marmota, este año podríamos definirlo como el del muermo.

Y aunque nos han dicho que la campaña electoral de dos semanas no empezará hasta el doce de mayo, todos sabemos que la miríada de agrupaciones y partidos políticos están desde navidades en pleno ejercicio de lo que ellos denominan periodo preelectoral. Y eso sin contar que a pesar de que las elecciones generales no se celebrarán hasta diciembre, ya están todos metidos en faena, como si las de mayo no fueran sino un aperitivo de lo que esperan conseguir a finales de año, de tal modo que se confunden y se superponen los mensajes y los discursos, siempre empeñados en trabajar para los españoles y los ciudadanos, para los empresarios y los trabajadores, para agricultores y ganaderos, para los hombres y las mujeres, para jóvenes y viejos, etc., etc., y así hasta ocupar con sus alocuciones llenas de promesas a todas las personas que se encuentran con capacidad para votarles.

El cansancio que produce este largo y permanente periodo electoral ya no sólo produce aburrimiento, cansancio o fastidio, sino que llega al hastío.

POLARIZACIÓN POLÍTICA

Desde hace tiempo observamos como la polarización política está envenenando la convivencia ciudadana. Cierta gente rechaza a sus oponentes políticos porque ven las cosas de manera diferente a la suya. Por su parte, los medios de comunicación (prensa, radio y tv) amplifican esta polarización, cuando no son ellos mismos quienes toman posiciones encontradas frente a los que no pertenecen a su mismo grupo empresarial o editorial. Y toda esta polarización política se expande hasta la náusea en las redes sociales, donde se imposibilita definitivamente el diálogo o la reflexión.

Pero lo cierto, es que la mayoría de los ciudadanos se encuentran de vuelta de estos intereses creados por los grupos políticos, viéndose más bien interpelados por sus circunstancias personales, bien sean estos de carácter familiar, laboral, sanitario o económico, las cuales son prioritarias en sus configuraciones vitales, y por extensión, comunitarias.

Se espera de los políticos que dialoguen, negocien, y en esto de la negociación, sabemos por experiencia que ambas partes deben ceder algo en sus pretensiones con el fin de consensuar y llegar a acuerdos. Sin embargo, y a pesar de que, en estos meses previos a las elecciones, los candidatos políticos se presentarán en un contexto político de crispación y enfrentamiento, como los defensores del consenso y la convivencia, la realidad de modo impertérrito se manifiesta exhibiendo acuerdos imposibles.

Precisamente del análisis de esta realidad deberíamos deducir que estamos ante políticos inútiles, pues si tras cuatro años han sido incapaces de llegar a ningún acuerdo, una respuesta adecuada debería ser su sustitución por políticos más capaces.

Se podría establecer un libro de balances donde el en el Debe se anotarían todos los desacuerdos y su importancia para la convivencia en sociedad, mientras que en el Haber se anotarían todos los acuerdos conseguidos y su valoración social. Si observamos que en su conjunto suma más el Haber que el Debe, el candidato tendría derecho a seguir en la política, pero si fuera lo contrario, que el Debe es superior al Haber, debería abandonar la política y ser sustituido por personas y candidatos más capacitados para lograr acuerdos que mejoren la vida en sociedad.

CHIRINGUITOS POLÍTICOS

Cuando hablamos de chiringuitos nos viene a la mente la imagen de un pequeño establecimiento a pie de playa que ofrece bebidas y, en ocasiones comidas, y que posee terraza o mesas al aire libre. También nos viene de forma machacona el estribillo de aquella canción del verano de 1988 de Georgie Dann.

Pero no es de estos chiringuitos de los que quiero tratar, sino del chiringuito político, nombre con el que se designa a toda clase de organismos, oficinas, sociedades, fundaciones, direcciones generales, etc., que crean los políticos de las diferentes administraciones con el fin de colocar a familiares, amigos, militantes, etc., desempeñando trabajos a menudo innecesarios, pero cobrando buenos sueldos. Partimos del hecho cierto, de que todos los partidos políticos generan este tipo de chiringuitos, pese a que no todos los políticos participan o aceptan la existencia de estos.

Quizás el chiringuito más conocido por su repercusión mediática es la Oficina del Español, creado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, para el actor Toni Cantó. Sobre su trabajo nunca supimos gran cosa, pero sí destacó su salario de 75.000 euros anuales.

Más recientemente, el líder de la extrema derecha VOX, y vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, con un salario de más de 80.000 euros anuales, dedica casi 1,2 millones de euros en pagar al personal a su cargo, pese a que la gestión del presupuesto de esta vicepresidencia apenas supera los 112.000 euros. Ya en clave riojana, la coalición Unidas Podemos se quebró tras la proclamación de los resultados, donde la diputada Moreno fue la primera en exigir el cargo de vicepresidenta del Parlamento dando entrada a su camarilla de militantes, mientras que la diputada Romero, por elevación, negoció un cargo de consejera en el Gobierno dando entrada a sus amigos manchegos. Una vez consiguieron sus puestos de poder, se redactó un memorándum de proyecto político como si esto hubiera sido objeto de negociación, aunque ni una ni otra engañaron con su postureo político, pues el pescado ya estaba vendido y el Gobierno había hecho un buen negocio a precio de saldo.

LEY FAMILIAS MONOPARENTALES

Hoy día sabemos que la tipología de familias no se concreta en la tradicional familia nuclear y familia numerosa, pues del mismo modo que la sociedad y la cultura han ido progresivamente dando paso a una gran diversidad, el concepto y la tipología de las familias también han ido variando en el último lustro, dando lugar a las familias biparentales, con y sin hijos, familias homoparentales, reconstituidas, familias de acogida, adoptivas, familias extensas y familias monoparentales.

Son estas últimas las que más han crecido (el 3% según la última Encuesta Continua de Hogares de 2020). Y son mayoritariamente (81,9%), sostenidas por mujeres, solas o con hijos, por lo que sería mejor denominarlos hogares “monomarentales”. Y son estos hogares donde más ha crecido la pobreza, según el Informe AROPE sobre el Estado de la Pobreza en España (2022), que señala como el 45,5% de todas las personas que viven en familias monoparentales están en riesgo de pobreza, cifra que es más del doble de la tasa media de todos los hogares. También en La Rioja ha habido un importante crecimiento de este tipo de familias (hasta 12.900 según la ECH de 2020), representando como en el resto del Estado una de las más vulnerables por el riesgo de exclusión social de sus componentes, en su mayoría mujeres con un hijo menor.

Precisamente y dada la falta de una legislación acorde a esta situación, el Gobierno de La Rioja aprobó hace un año (22 de diciembre de 2021), el Proyecto de Ley de Familias monoparentales, y lo remitió al Parlamento de La Rioja para su tramitación y aprobación con el fin de proteger mediante prestaciones sociales este tipo de familias, a la vez que atendía la manifiesta discriminación de género. Sin embargo, ha pasado un año de tramitación parlamentaria sin que este proyecto de ley haya sido debatido, y mucho menos aprobado. Y si tenemos en cuenta que en unos pocos meses se abrirá el periodo electoral, es muy posible que esta ley no vea la luz en esta legislatura, de modo que la desigualdad social y la discriminación de género persistirán sin visos claros de solución.

FAMILIAS Y LEYES

En días pasados se habló de la llegada del invierno demográfico, por la caída de la natalidad y el aumento de las expectativas de vida. Los analistas apuntan al conjunto de factores que intervienen en la caída de la natalidad y su complejidad para no ofrecer soluciones, si bien no pueden dejar de lado que son las mujeres quienes en definitiva son las protagonistas de este declive o crecimiento de la población, al ser quienes detentan la capacidad reproductora de la sociedad. Ahora bien, las mujeres no toman sus decisiones reproductivas a la ligera, si no que tienen en cuenta las circunstancias personales y de futuro a las que se deben enfrentar con el alumbramiento de un nuevo ser y, estas condiciones, solas o combinadas, son muchas y muy variadas y aquí no tengo espacio para dar cuenta de todas ellas, pero sí de aquellas que determinan las leyes, como la Ley de Familias, que supuestamente iba a ser aprobada en el último Consejo de ministros, pero que se ha quedado esperando en el cajón de futuros.

Esta ley que forma parte del acuerdo de presupuestos para el año 2023, supondrá nuevos permisos retribuidos para el cuidado de hijos y familiares que faciliten, especialmente a las mujeres trabajadoras, la conciliación familiar y la crianza de los hijos. Es tan sólo un pequeño apoyo, pero al menos reconoce la situación de vulnerabilidad y desamparo en la que se encuentran muchas familias en riesgo de exclusión.

Más necesario sería acabar con la injusta discriminación en el ámbito de las familias monoparentales. Esta discriminación respecto a las familias biparentales se muestra en los permisos de nacimiento que, si ya desde enero de 2021 igualaron las dieciséis semanas de la madre biológica con las del otro progenitor, no ocurre lo mismo en el caso de las familias monoparentales que deberían disponer de 32 semanas. La desigualdad en materia de derechos de las familias monoparentales sigue pendiente, pese a que con la ley de Familias se avance en el reconocimiento de éstas como familias numerosas cuando dispongan de dos hijos. En La Rioja llevamos ya un año en trámite parlamentario

TRABAJO Y EMPLEO

Para quienes en algún momento les han ofrecido datos sobre la actividad laboral y el desempleo en La Rioja, y no han tenido ocasión de meditar sobre su alcance porque el discurso del gobierno, el de la patronal o el sindical reitera de modo cansino los mismos mensajes de carácter coyuntural, sin avanzar en el meollo o en la raiz del problema que no es otro sino el modelo de organización del trabajo, proponemos un ejercicio muy simple sobre la realidad del problema y la solución al mismo con todos los matices que deseemos incorporarle según nuestra experiencia personal.

Cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) ofreció los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre de 2010, señaló que el paro había aumentado en La Rioja en 2.200 personas, hasta situar en 24.400 el número de desempleados, lo que hizo que la tasa de paro se situara en el 15,68% de la población activa. Por entonces, la población ocupada ascendía a 131.400 personas y la parada a 24.400, lo que suponía una tasa de actividad del 59,32% y una tasa de paro del 15,68%.

El mes pasado, último del que se han publicado cifras sobre actividad laboral, La Rioja registraba la segunda mayor subida de paro registrado en el país, 853 nuevos parados que dejaban la cifra total en 24.074. El repunte del desempleo que constituyó la sexta subida consecutiva mensual, había elevado la tasa regional de paro al 15,4%. Es decir, si comparamos estos datos de paro registrado de marzo de 2011 a los datos de la EPA de tercer trimestre de 2010 se asimilan como gotas de agua, pese a que los de la EPA son datos más cercanos a la realidad que los datos de paro registrado, donde necesariamente no se encuentran todos los realmente parados.

El Gobierno de Pedro Sanz busca desesperadamente el lado positivo y lo encuentra en la otra comunidad que fue la primera en aumento de desempleados (en otras ocasiones utiliza la comparación con la media nacional y señala con orgullo que aquí se destruye algo menos de empleo, porque La Rioja se encuentra en mejores condiciones que el resto del país, jo, jo, jo).  La patronal habla de generar confianza y crédito para que las PYMES creen empleo, para lo cual hay que moderar los salarios y consumir más (vaya morro, en resumen nos dicen que hipotequemos nuestra vida).  Por su parte, la sindical le echa la culpa a la reforma laboral que no crea empleo sino que lo destruye y que la solución pasa por llevar la economía a un crecimiento sostenido y duradero mejorando las condiciones laborales de los trabajadores (contratos fijos y garantía de salarios), aunque son conscientes de que hay que mejorar la flexibilidad interna de las empresas españolas (es decir, virgencita que me quede como estoy, que no se dónde vamos a parar si me quitan la negociación colectiva).

Las personas que apoyamos a ECOLO-VERDES de La Rioja, pensamos que el problema de una economía basada en el consumo sostenido de materias primas escasas y finitas, y que los problemas de empleo y paro, son problemas estructurales, de concepción de la economía y de concepción del trabajo.  No podemos imaginar un futuro para nosotras y las generaciones venideras con una economía basada en el crecimiento ilimitado de la producción (hasta el agotamiento de los recursos), y un consumo desaforado de bienes perecederos e inútiles que no satisfagan nuestras necesidades  ni procuren nuestro bienestar y felicidad.

Una propuesta para ir transformando este modelo económico es reducir el tiempo laboral, vieja reivindicación sindical (arrumbada en la actualidad por los sindicatos mayoritarios), que permita trabajar a todas.  La crisis actual obliga a revisar la forma de entender el tiempo del trabajo y el tiempo del empleo remunerado. Las propuestas de reforma laboral y jubilación no han hecho sino aplazar el problema. Un problema que no puede resolverse más con el “productivismo” como eje económico, pues vivimos en un planeta finito cuyos recursos no pueden sustentar un crecimiento ilimitado de las economías.  El trabajo no remunerado -el trabajo del cuidado, de la crianza, de la atención, de la vida comunitaria, democrática, etc.- ha de ser reconocido como parte esencial de la actividad humana y fuente de riqueza.

Somos muchísimas las personas que pretendemos este nuevo modelo, directamente relacionado con la propuesta de jornadas laborales de 21 horas semanales que defienden las organizaciones de toda Europa partidarias del decrecimiento, que reconoce el tiempo que trabajadores y trabajadoras dedican al cuidado. El cuidado y muchas actividades domésticas nunca han sido tenidas en cuenta en la contabilidad del PIB, pese a que son fundamentales en el logro del bienestar, la salud y felicidad de las personas.

ECOLO-VERDES de La Rioja propone la implantación de la “jornada 21/21” para las y los futuros empleados: 21 horas laborales remuneradas / 21 horas para otras actividades fuera del ámbito laboral. Así, por ejemplo, una oferta de empleo público convencional de 30 puestos de trabajo de 35 horas semanales con una retribución de 1.700€ se convertiría en una oferta de 50 puestos de trabajo de 21 horas semanales retribuidos con 1.000€ y más tiempo para cuidar, educar, actividades comunitarias y democráticas. El objetivo de esta propuesta de reparto del trabajo es triple y se pretende:

1. Generar más empleos con menos horas de dedicación, con lo que se logra una distribución de los puestos de trabajo y una lucha eficiente contra el paro.

2. Potenciar, facilitar y valorar los trabajos no remunerados, empezando por los del cuidado.

3. Potenciar un menor y mejor consumo, y una economía baja en carbono.

De este modo, ECOLO-VERDES de La Rioja promoverá que las nuevas ofertas de empleo de la Comunidad Autónoma, de las empresas y organismos autónomos y, en general, de todo el sector público, se ajusten a una jornada laboral de 21 horas semanales. La intención es ir incorporando paulatinamente esta medida, teniendo en cuenta que el sueldo neto mensual nunca será inferior a 900 €. La propuesta de ECOLO-VERDES de La Rioja incluye también que se habiliten líneas de apoyo a las PYMEs para que secunden esta propuesta de empleo solidario. Igualmente, recoge un carácter de voluntariedad para las personas actualmente contratadas, quienes podrán acogerse a esta jornada laboral de 21h en caso de que así lo deseen.

Este 1º de mayo nuestro lema es TRABAJAR MENOS, TRABAJAR TODAS

LA PRENSA RIOJANA ENMUDECIDA Y/O AMORDAZADA

LA PRENSA RIOJANA ESTA ENMUDECIDA O AMORDAZADA cuando se trata de comunicar lo que pensamos las personas. Verdes de La Rioja-ECOLO envío una nota de prensa a propósito del decreto del Gobierno que regula los espectáculos taurinos y que ningún medio se ha atrevido a insertar. La nota decía así:

«El cabeza de lista al Parlamento riojano por Verdes de La Rioja – ECOLO, el doctor Joaquín Giró, lamenta profundamente el nuevo decreto de espectáculos taurinos que acaba de aprobar el Gobierno del Partido Popular.

Afortunadamente, cada vez somos más las personas que vemos la necesidad de relacionarnos con la naturaleza -y especialmente con los animales- de una manera más respetuosa, ética y empática, y por ello consideramos inaceptable la promoción institucional del maltrato y del abuso de animales, en este caso concreto, de “reses de raza bovina de lidia para el recreo y fomento de la afición, sin que la muerte del animal se produzca en presencia del público”, tal y como reza el decreto aprobado.

Verdes de La Rioja – ECOLO muestra su firme compromiso por el respeto también hacia los animales, y por ello no sólo no promocionará ni subvencionará espectáculos con animales, sino que prohibirá cualquier práctica que comporte tortura animal. Además, propiciará una educación no-especista en las escuelas y realizará campañas de sensibilización sobre relaciones justas entre personas y animales, con el fin de potenciar la empatía con todos los seres sintientes y fomentar el amor hacia toda la naturaleza.

Por último, Verdes de La Rioja – ECOLO considera que es necesario adoptar medidas para proteger y cuidar a los animales, de acuerdo con el sentir de la gran mayoría de la sociedad. Además, constituye un paso imprescindible para caminar hacia una humanidad más consciente y justa».

Esta era la nota que las agencias silenciaron y que ahora buscamos extender por la red. Es inadmisible que el Gobierno de La Rioja diga mediante un Decreto que va a regular la realidad actual de los espectáculos taurinos en La Rioja y contribuir a fomentar la afición taurina en nuestra comunidad. Desconoce la realidad, desconoce los valores y la consciencia de los riojanos. Fomentar la violencia y el maltrato animal es propio de quien no tiene sólidos principios morales.

AHORA, VERDES DE LA RIOJA

Me dirijo a las personas que todavía se creen cuanto dicen los partidos políticos convencionales acerca de la crisis económica. Estos partidos convencionales son partidos productivistas, es decir, creen en un sistema basado en la producción masiva de mercancías, consumo excesivo y desaforado de las mismas y, utilización hasta el agotamiento de recursos y materias primas. Son partidos que repiten que esta crisis económica es una crisis coyuntural porque nació tras una crisis financiera, propia de un mercado especulativo en el que los bancos y las entidades financieras no asumieron las pérdidas sobre el capital arriesgado, aunque una vez los Gobiernos cubran las deudas y salven el sector, volverá a fluir el crédito y remontará la actividad económica.

Según estos salvadores de los beneficios financieros, la crisis económica se acabará cuando empecemos a crecer mejorando positivamente nuestro PIB, aunque para ello es necesario aumentar nuestra productividad, moderar los salarios y aumentar las reformas laborales que nos sitúen en una posición aún más débil frente a los intereses de los poderosos grupos y corporaciones industriales y financieras. Además, aventuran como loros que tiene bien aprendida la lección, que esto de la crisis económica no es más que un estadio cíclico dentro de un ciclo histórico de la economía en el que se dan periodos de crecimiento y periodos de recesión. Ahora estaríamos saliendo del peligro de recesión y estaríamos entrando en un periodo de crecimiento muy moderado, en el que desgraciadamente no se crea empleo entre los millones de desempleados y, a la postre, excluidos del sistema. Y como la máxima dice que todo lo que baja sube y todo lo que sube termina por bajar, pues en algún momento subirá el PIB y en cualquier momento bajará el paro. Olé con los analistas económicos.

Claro, como la Unión Europea manda (o quizás sea el Banco Central alemán), el caso es que hay que ayudar a la clase empresarial para que se anime a crear empleo y, para ello, nada mejor que poner la pica de la reforma laboral y del sistema de pensiones. Y en esas creíamos que estábamos cuando añaden que no es suficiente y que para crear empleo (porque con las medidas anteriores no ha habido suerte), hay que profundizar en las reformas (en lo que están de acuerdo todos los partidos), moderar los salarios (durante al menos diez años señalaba el Ministro de Trabajo hace pocos días) y, asociar estos a la productividad.

Vamos, que la CEOE está que se sale: un sueldo básico más incentivos según objetivos que marcará el empresario. De paso, se acaba con esa facultad nefasta para la competitividad de las empresas y que otorgaba fuerza a los sindicatos en la negociación colectiva. Se acabó con la negociación colectiva como no sea vinculada a objetivos de productividad empresarial. La repera es que las reformas las proponga el partido socialdemócrata (PSOE) dándole margen al partido conservador (PP) para que cuando gobierne amplíe la reforma, endureciendo aún más las condiciones con la justificación de crear empleo.

Este es el escenario que personas de buena voluntad han creído o han querido aceptar porque eran los partidos convencionales, los partidos democráticos, los que adoptaban el papel de portavoces del sistema repitiéndolo hasta la saciedad. Pues bien, Verdes de La Rioja-ECOLO desmontan esta falsa idea de que la crisis es coyuntural y afirman que esta crisis es estructural, del sistema en su conjunto, porque la crisis es ecológica, social y económica. Estamos destruyendo el planeta, las temperaturas son más extremas, el clima cambia, el petróleo se acaba y la calidad de vida se ve negativamente afectada. Al mismo tiempo, el paro y la pobreza sigue aumentando, mientras los principales responsables de la crisis financiera siguen pregonando las mismas recetas, con los mismos beneficios para unos pocos, a costa de las personas y colectivos más desfavorecidos, de las generaciones futuras y de la naturaleza.

Es una crisis global que afecta a la credibilidad de los partidos políticos, por la corrupción, por la falta de transparencia, por la pérdida de confianza. Es una crisis social porque ha aumentado la infelicidad, la violencia machista, el racismo, el maltrato del débil, la exclusión y la marginación. Ante un cambio global, ya no valen antiguas soluciones para los nuevos retos. Más aún, la crisis del sistema es una gran oportunidad para empezar la transición hacia otro basado en la justicia social y ambiental y que sirva para solventar los problemas acuciantes de la ciudadanía: crear empleo verde, mejorar la calidad de vida, luchar contra la corrupción, etc. Para alcanzar esta meta en nuestra comunidad, en nuestros pueblos, ciudades y barrios, desde Verdes de La Rioja-ECOLO y el movimiento verde europeo apostamos resueltamente por una transformación ecológica, social y democrática de la sociedad.

Ahora, Verdes de La Rioja-ECOLO

GAROÑA NO ME PONE

El pasado día dos de marzo, la planta nuclear burgalesa de Santa María de Garoña cumplió su cuadragésimo aniversario desde que en el año 1971 se puso en marcha. La central fue diseñada para unos 25 años, pero como esa vida útil acabó ya (la última autorización de funcionamiento se agotó en julio de 2009) se inventan lo de vida útil de servicio que permite alargar inútilmente la vida de esta central, hoy hasta 2013 y mañana, según calculan los lobbys nucleares, pues hasta 2030, cuando podría llegar a sexagenaria.

Tanto el gobierno socialista que ha priorizado el beneficio económico de las compañías propietarias (Endesa e Iberdrola) antes que la seguridad y el bienestar de los españoles, como la oposición del PP manifestando abiertamente que la energía nuclear es necesaria y segura, responden a los intereses de los lobbys nucleares representados por estos dinosaurios de la política que son los bien pagados Felipe González y Aznar. Por supuesto que los líderes regionales de ambos partidos, especialmente el defensor de los riojanos y la identidad riojana, el señor Sanz, no han dicho esta boca es mía. Faltaría más. De eso no se habla sin permiso de los jefes como nos sea para repetirnos hasta el aburrimiento el mantra preferido: las centrales nucleares son seguras y su energía necesaria. Además, Haro se encuentra a 52 Km. y Logroño a 112 Km., por lo que si hay un escape radiactivo nos da tiempo a abandonar esta tierra del vino antes de que se convierta en un parque temático con radioactividad suficiente para unos cuantos miles de años.

Ahora mismo señalan los políticos y expertos de la cosa, que se van a revisar los sistemas de seguridad de todas las centrales nucleares. Incluso van a encargar estudios sobre posibles movimientos sísmicos, ataques terroristas, caída de meteoritos, etc., como si eso no lo hubieran hecho desde hace años. Casi desde su primer día de funcionamiento ya hablaban de la seguridad de las centrales nucleares. Pero es que la única seguridad que se puede ofrecer es el cierre completo de todas las plantas nucleares. Es la única posibilidad de garantizar la supervivencia del planeta. Además, el uso de las energías limpias de verdad, de las renovables, de las que no crean problemas de seguridad nacional, es necesario y su coste más barato.

De siempre, pero con más razón ahora, la energía nuclear no se puede incluir, como muchos pretenden, en un modelo energético limpio, seguro y sostenible. De nada ha servido la seguridad que mostraban las plantas nucleares de Fukushima con un reactor como el de Garoña, con un pésimo sistema de contención, pues los sistemas de refrigeración de emergencia del núcleo del reactor funcionan con electricidad; pero estos quedaron afectados tras el terremoto y, según el protocolo de seguridad, deberían haber entrado en funcionamiento inmediatamente los generadores diesel de emergencia de la central. Mas estos tampoco funcionaron. Entonces, empezó la cuenta atrás. El combustible nuclear, sin ser refrigerado activamente, empezó a sobrecalentarse. El agua en el interior de la vasija del reactor empezó a evaporarse, el vapor a aumentar la presión del interior de la vasija, y el combustible al descubierto sin agua que lo enfriase. Este fue el principio de un accidente por pérdida de refrigerante, el peor que se puede dar en una central nuclear. De esos que, según la industria nuclear, nunca pueden ocurrir. Ja, ja, ja. Incluso no se puede descartar que la situación pueda avanzar hacia una fusión total del núcleo de la central, como se dio en Chernobyl. Todo este proceso podría ir muy rápido o tardar varios días, dependiendo del estado del sistema de refrigeración que no refrigera. Tela marinera.

Hasta hace pocos días los lobbys nucleares habían comenzado la campaña de “hay que abrir el debate nuclear”; es decir, hay que construir más centrales nucleares y hay que prolongar la vida de las existentes. Pero este debate naufragó en el tsunami japonés. En ese momento, los políticos avezados, saben por situaciones similares que se trata de dar información con cuenta gotas, filtrada, y de machacar con todos los medios a su alcance a través de las declaraciones de expertos independientes que aseguren que eso sólo pudo ocurrir en Chernobyl o en Fukushima, porque la seguridad de nuestras centrales es constantemente verificada y, además, vamos a seguir aplicando aún más seguridad, bla, bla, bla, etc., etc.

Ya no me pone Garoña, ni los expertos independientes, ni mucho menos los lideres políticos bien pagados, ni por asomo los mudos políticos regionales. Hoy día tan sólo la ecología política ha mantenido un discurso éticamente honesto, al advertir que uno de los mayores retos a los que se enfrentará la Humanidad en las próximas décadas será el cambio del modelo energético, porque el actual modelo, basado en los combustibles fósiles y la energía nuclear, está llevando al mundo a una crisis ecológica sin precedentes. Por ello es necesario y urgente superar el actual modelo, donde no hay espacio para las centrales nucleares, que de modo ordenado pero urgente deberán cerrarse y ser sustituidas por las energías limpias y renovables.